lunes, 13 de abril de 2009

Haiku



Un haiku es un poemilla de origen japonés que consta de tres versos. Los pocos que he visto van de lo curiosamente divertido a lo divertidamente ridículo, pero bajo la superficialidad de tres pequeños versos se esconde una bonita y larga historia del haiku –que, por supuesto, no voy a contar-. Los tres versillos aparentemente insignificantes se justifican con la simplicidad, austeridad, armonía y significante proyección hacia el infinito metafórico a partir de las más o menos diez palabras usadas. Un poco de filosofía Zen. Simple y casi espontáneo pero con unas reglas morfofonéticas bien definidas (versos de 5, 7 y 5 moras) para que, por decirlo de alguna manera, no haya ni una mora sin velo.

El mundo del haiku puede que sea maravilloso, pero no es santo de mi devoción. Qué le vamos a hacer…soy más bien “zin-zen”.

Pongamos por ejemplo el pan de misa. La gente hace la cola de la galleta[1].Quieren esa galletita. El cuerpo de Cristo, el cuerpo de un tipo extraño con barba y clavos en las manos. Una galleta que puede que sea riquísima y debe producir un sublime placer morboso-antropófago a los feligreses. Aun así, no deja de ser un tipo vestido con sábanas pintadas que te da una galletita insípida y pastosa, encima haciendo cola y pagándole el vinillo.

A mí siempre me ha gustado más comerme el cuerpo de María…y a Jesusito le tiran más las Magdalenas. Sin embargo, el pan de misa es delicioso por algunos. Puede que sea el olor rancio del recinto en que se disfruta del banquete o el premio otorgado tras escuchar unas buenas dosis de sandeces, o…[Osaaanaaa]…Mmh…bueno, yo voy comiendo galletitas de las de María.


A lo que iba, ya que por fin me he decidido a colgar esto del haiku…Aquí va. Como me pareció entender, no le he hecho mucho caso a las rígidas normas del haiku, pero he respetado el número de palabras por verso. En lugar de haiku le podría llamar haikool, pero no lo voy a hacer.


Cielo de lapislázuli,

Rubí bañado en oro blanco,

Irisado polvo primaveral.


También podría ser haiku:


Viajeros al tren.

El niño juega solo.

El perro ladra.



P.D.: Dado el gran número de lectores de este blog, doy por hecho que habrá muchos (-ísimos vaya) católicos apostólicos y, al ser hoy lunes de Pascua, pido disculpas por mi digresión misal, por si mis palabras les han enojado, y les recomiendo leer un par de haikus. Zenifíquense ustedes, así quizá tengan unos metros cuadrados de más en el cielo.

…Dios, qué yuyu, hay una nube que parece apuntarme con el dedo. Coño, si es la abuela de Paco[2]!


Padre nuestro….





[1] La cua de la galeta: Frase utilizada por Emma en la serie Plats Bruts

[2] Referencia a Pepe Rubianes, que en paz descanse.


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